martes, 6 de mayo de 2014

Terapia celeste


A mi hijo Nicolás y a Romina
Me sucede que pienso muy seguido en celeste y nada más. Empiezo con una referencia, por ejemplo una pared celeste con manchas de humedad o con un cuadrito colgado; luego voy quitando la manchque interfiere el celeste y después el cuadrito -si existe otro objeto en el plano también lo excluyo, es frecuente que haya máscaras o una ventana y hasta algún espejo en el celeste-; una vez desaparecidos todos los objetos, incluidas las pinceladas que se ven en las paredes pintadas con látex espeso, queda en mi mente la pureza del celeste.

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