jueves, 16 de enero de 2014

Pánico, III

Comparto un texto muy viejo que encontré en mi carpeta de borradores. Corresponde a la serie de textos titulados "Pánico" que de vez en cuando suelo escribir.

Pánico, III

Ingreso al Infierno
De golpe y sin darme cuenta Avenida de Mayo se corta, y lo que sigue a continuación ya no es un camino pavimentado sino una callejuela de ripio.

En primera persona
Qué difícil se hace transitar por terrenos sinuosos, esquivar obstáculos, estar atentos a los ataques de fieras horribles, caer, lastimarse. Cuando más me fijo en el camino, mayor es el miedo a caminar, a transitar.

Tragedia
¡Un águila a lo lejos! No tengo nada para defenderme. En la lejanía se distinguen dos torres, una a al costado de la otra. Me está vedado ingresar a esas torres ¡Qué feroz golpe me dio la vida! Teniendo una fortaleza frente a mí, debo sufrir los ataques del águila.

Análisis en el Infierno
Atacar, comer, huir y volver a comer: el proceso del ave. No ofrecer resistencia, callar y entender el juego, es lo que hace un caminante. Yo soy caminante. Yo entiendo el juego.

Salida del Infierno
Avenida de Mayo es de nuevo una senda segura, una senda sin miedos. Qué placer es caminar. Qué placer es vivir.

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