domingo, 2 de junio de 2013

Cuestión de pudor


En ocasiones, los chefs nos apasionamos demasiado con el arte culinario: lecturas informativas, experiencias con diversos sabores, viajes a lugares exóticos. Al conocer las virtudes de otro colega, no dudamos en felicitarlo cuando el plato preparado por él satisface el paladar de los comensales y, más aún, el nuestro. Los condimentos y métodos de cocción empleados difieren notablemente en cada cultura. Carne con tubérculos frescos, recién cosechados. Felicitaría al cocinero si pudiera. Pero aunque lograra liberarme de las ataduras, el pudor que siento al imaginarme desnudo delante de las mujeres y los niños de la tribu, me condena a seguir nadando en esta enorme olla humeante.

10 comentarios:

  1. Perdón estimado, tienen delivery?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí sí. Le comento que los muchachos del reparto andan con poco cambio, así que le ruego que no abone las papas fritas con un billete de cien.
      ¡Gracias por la lectura!

      Eliminar
  2. Estimado, el guiso que me vendieron tenía un gusto... a humedad, ¿me explico? ¿Los cocineros fueron precavidos al quitarle las medias del producto en cuestión? De ser así, les recomiendo que remojen previamente el producto en vinagre... o que se laven las manos.-
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y puede ser... Saludos, amigo.
      Gracias por tu visita.

      Eliminar
  3. Muy original Diego, me gustó mucho.
    Abrazos desde Barcelona.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por tu lectura, Miguel! Un gusto de que hayas pasado por aquí.
      Saludos desde Pergamino, Buenos Aires.

      Eliminar
  4. : ) siempre preocupados por la hoja de parra. Es que somos de un absurdo. Muy divertido, Diego! Uno debe sentirse orgulloso de figurar en los menús de la nouvelle cuisine...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Menos mal que no había hoja de parra! Mirá si se les ocurría "niños envueltos" de menú. Pobre muchacho.
      Gracias por tu lectura y visita al blog.

      Eliminar
  5. Sería interesante asistir a las olimpiadas de una sopa gigante en Burundi. La cocina caníbal está en auge.
    Te recomiendo el filete Hannibal Lecter.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja. Pero vamos disfrazados de nativos, no sea cosa que nos cocinen a nosotros. Un abrazo, Carlos. Gracias por tu visita al blog.

      Eliminar